dijous, 23 d’abril de 2009

SONRISA EN LOS LABIOS

En mil pueblos viviré,
por mil caminos andaré,
derramaré mi sangre
y sembraré semillas de amor,
pero la lengua de mi madre,
por mucho que el tiempo pase,
jamás he de olvidar.

Me llevó en su seno
me amamanto en su pecho,
me regaló la vida,
el tesoro más preciado.
Una vida, que como todos,
la vivo con esplendor
y la sufro con tristezas,
viendo la luz del sol
y las zarzas de la injusticia.

Pisaré espinas envidias,
de almas que no han de brillar,
sin dolor, sin hacerme daño,
con ojos claros
y un sonrisa en los labios.

Quieren volar como un ave,
o cantar como el ruiseñor,
aspirar el perfume de una flor
en la lejanía...
y no miran a su interior
¿Por miedo a verlo negro,
viejo, seco y vacío?
No encontrar nada,
¿Ni un poco de esperanza?
Por mucho tiempo que pase,
siempre volveré, al pueblo
donde nací...
aunque no tenga familia
ni nadie que me recuerde...

Será siempre en primavera,
como una paloma blanca
con sus alas de poeta,
repartiendo versos, palabras,
volveré a este mi pueblo
que es Samper de Calanda.

Mi vida puede estar aquí
o allá...quien sabe ya.
Las flores podrán ser blancas,
rojas, rosas, amarillas, violeta,
azules, moradas, lila,
mil formas, mil poemas...
Pero los bosques de pinos o robles,
si no los destruye el fuego,
siempre, siempre, serán verdes.


Gloria Fandos Gracia
Festividad de San Jorge, 23 de abril de 2009