dilluns, 16 d’agost de 2010

TRENTA Y TRES AÑOS DE LA MUERTE DE UN MITO


Hoy, 16 de agosto se cumplen los 33 años del aniversario de la muerte de un mito, de un rey, el Rey de la música, el Rey del Rock. Elvis, Elvis Presley, el gran Elvis, el mítico Elvis. El fenómeno de los años cincuenta que revolucionó la música, creando una innovación, un estilo único. Con él nació un rey, el rey del Rock, nació una estrella en el firmamento musical. Su luz todavía sigue brillando, si cabe con más esplendor, su música y su voz sigue viva en el recuerdo de todos los que hemos nacido con él, hemos crecido con él, al son irrepetible de sus notas.

Nuestro corazón siempre latirá con fuerza ante ese "Rock de la cárcel", que en el año sesenta y tres, algunos profesores de un Instituto Técnico de Zaragoza, miraron con malos ojos, cuando unos muchachos en la fiesta de Fin de Curso, cantaron y escenificaron dicha canción, con el consiguiente movimiento de caderas y uniformes de presidiarios. Nos seguiremos emocionando y enamorando con esas melodías inigualables como "Llorando en la Capilla" , entre otras.

Según la juventud, desde Elvis Presley hasta hoy, en el tema de la música todo está inventado, aun no estando entre nosotros físicamente, es el cantante, del cual su producción da más dinero que todos los actuales.

Elvis Presley no ha muerto y nunca morirá, seguirá viviendo para siempre con la magia de su voz, de su música, su físico, la excentricidad de su vestuario, así como avanzaba su trayectoria artística. Al principio nos fascinaba, con sus ajustados pantalones, que marcaron tendencia, hasta hoy, es de lo más normal que los chicos jóvenes y los menos jóvenes usan el pantalón tejano, que ha pasado a ser una prenda imprescindible, para todas la ocasiones. También lo pasaron a usar la chicas, más tarde, pero no como origen o imitación de Elvis. Hoy y siempre nos seguiremos estremeciendo ante el sólo sonido de pronunciar su nombre, porque como Elvis Presley no ha habido, ni hay, ni habrá dos. Es irrepetible. Elvis, hasta siempre, te admiramos y te amamos.

Casi todos los días mi hijo pone su música, sus canciones, invadiendo con esa magistral magia toda la casa. En otras ocasiones, con otra música le digo que por favor, baje su volumen, pero cuando suena la de Elvis no, al contrario, me acerco a su habitación, para deleitarme, escuchar, soñar, recordar una época en que toda la vida estaba por delante, por vivir, no como ahora que todo empieza a quedarse atrás. O me pongo a danzar suavemente o a bailar el rock. Según mi hijo, que ya pasa los veinte años, es muy joven, la música y la voz de Elvis es inmortal. Yo le digo que la voz y la música de Elvis son para la eternidad... Nos sobrepasará. Estamos de acuerdo, sin la menor duda. Une mentalidades y generaciones, la obra que nos dejó es única y atemporal.

Gloria Fandos