diumenge, 29 d’abril de 2012

SENTIR DE MADRE

 

No quiero regalos

ni joyas finas,

deseo ver como crece tu vida,

saber de tu buen hacer,

cómo avanzas

por un sendero de sol,

seguir y compartir tu tiempo,

 ver tu felicidad

y el esplendor de tu sonrisa.

 

Oír tus palabras, tu voz,

son música y melodía,

un camino de notas,

blancas y negras,

unidos por el interrogante

 de caminar hacia el destino,

como las nubes del cielo

que vienen y van.

 

Ver volar tus manos

y tu libre pensamiento,

acariciar las teclas,

subir la escalera

en un sonar dulce

del viejo piano de estudiante,

resurgiendo bellezas

llenas de encanto,

ver pasar las primaveras,

renaciendo fragancias.

 

  Los hijos son el amor

que une nuestros hilos,

en la trama

de un corazón de madre,

que siente su palpitar

y ha esparcido su sangre

para que vivan otras vidas

más allá de su muerte.

 

Gloria Fandos