dimecres, 12 de maig de 2010

LLEGA EL MES DE MAYO

Llega el mes de mayo, está a la vuelta de la esquina, sin darme cuenta. Un mes que es como otros, llegará y pasará sin pena ni gloria, como ya vengo comprobando hace algunos años. Cuando en otros tiempos, ya bastante lejanos, o así me lo parece, según como lo mire, en mi infancia, en la época escolar, era el mes más esperado y más bonito. Era el mes de María, el mes de las flores. Con él llegaba la primavera, como ahora, pero ahora lo veo con otros ojos. Se acababa el curso escolar, sin tantos exámenes ni angustia, ni miedos, como hoy en día. Esperando el verano para jugar al fútbol con mi hermano y sus amigos, pasear en bicicleta, aunque fuera de grandes dimensiones para mí, pues era la de mi padre, no había otra. Y sobre todo ir a nadar al río. También para confeccionar mis muñecas de trapo, hacerles vestiditos y jugar con ellas. El mes de mayo era especial, se montaba un pequeño altar en la clase con la Virgen María. Todos los días teníamos que llevar un ramo de flores para adornarlo. Yo cogía flores silvestres por el camino o rosas y claveles del jardín de mi madre. Todas las tardes íbamos a rezar el rosario a la Iglesia y cantábamos aquella canción, que de cuando en cuando, a lo largo de mi vida , ha sonado agradablemente en mi pensamiento: "Venid y vamos todos/ con flores a María / con flores a porfía / que Madre nuestra es".

Luego llegaba el mes de junio, el mes de las primeras comuniones, como ahora... Pero antes se celebraba con una comida familiar o una chocolatada. Inculcar unos valores sociales y morales a los niños y creer el la bondad, representada en un Jesusito, tangible e intangible, que está en el corazón y también en el cielo. En lo más alto. En esas nubes blancas tan bonitas, con tonalidades doradas, cuando son traspasadas por los rayos del sol.

Pero ahora esta fiesta de creencias y de fe, se ha convertido para la mayoría, en un alarde de materialismo y fastuosidad. Cantidad de invitados, grandes restaurantes, listas de primeras comuniones en las tiendas, para no repetir los regalos. Muchos hacen préstamos. para poder costear los gastos. Festival infantil con teatro y payasos incluidos. Se gastan lo que no tienen. Los niños desorientados, pero locos de contentos... La ruina. Creo sinceramente que es un grandísimo y tremendo disparate.

Gloria Fandos

Publicat al Diari de Tarragona el dia 26 d'abril, dilluns, a l'apartat LÍNEA ABIERTA